lunes, 27 de febrero de 2017

Aportes Filosoficos.

       SÓCRATES.
Vivía en Atenas, con una modestia cercana a la pobreza, era más bien bajo, regordete y bastante feo (eso dicen los que le conocieron personalmente): se llama Sócrates.  En su juventud, Sócrates había sido un soldado valeroso y se había opuesto a quienes pretendieron imponer una dictadura que acabase con la democracia ateniense. Pero después se dedicó a una tarea extraña, algo que nadie había hecho antes de él: sencillamente, pasaba los días haciendo preguntas a los ciudadanos y discutiendo luego con ellos las respuestas. A cualquier hora se le podía encontrar en ágora, la plaza pública de Atenas donde solía haber más gente, pero también  en reuniones en casa de algún conocido o en una cena con varios amigos.
Pese a que no dejó ninguna obra escrita y son escasas las ideas que pueden atribuírsele con seguridad, Sócrates es una figura capital del pensamiento antiguo, hasta el punto de ser llamados presocráticos los filósofos anteriores a él. Rompiendo con las orientaciones predominantes anteriores, su reflexión se centró en el ser humano, particularmente en la ética, y sus ideas pasaron a los dos grandes pilares sobre los que se asienta la historia de la filosofía occidental: Platón, que fue discípulo directo suyo, y Aristóteles, que lo fue a su vez de Platón.

La misión de Sócrates.
Para Sócrates, la virtud es saber, de esto se desprende que es felicidad, conocer el bien y realizarlo aun a costa de la propia vida.
Es una felicidad que deriva de algo exterior a nosotros, y justamente por eso estamos en condiciones de realizar con nuestros exclusivos medios de hombres. Es una felicidad que no debe buscarse en una vida ultraterrena, si no en la vida terrena del hombre plenamente consciente de si mismo.
Esto significa que niegue la inmortalidad, pero no hace un eje para su propia concepción del hombre. Ni la hipótesis de que el individuo sobrevive ni la hipótesis contraria inciden, según nuestro autor, en la moral, como no incide en ella la hipótesis de que existan o no existan dioses.
La falta de una fe específica de la inmortalidad no sustrae la enseñanza de Sócrates, el carácter esencial de misión. La misión de un profeta convencido de llevar a la humanidad en verbo eterno de Dios trascendente, sino que es la misión del sabio que se dirige a sus semejantes para desatar su conciencia, el ciudadano ateniense Sócrates siente que es su deber desarrollar entre los atenienses de su época antes que nada porque los considera maduros para recibirla.
Sócrates tuvo muy nítida la conciencia de este carácter <<de misión>> de su propia enseñanza. Intuyó que el sacrificio supremo constituiría la máxima contribución al cumplimiento de su misión y justamente por eso lo afrontó con tanto valor, declaró a los jueces que habría continuado con su enseñanza. Su intuición fue exacta: justamente por haber concluido con el sacrificio de la vida, la enseñanza de Sócrates.

El Dialogo Socrático.
Sócrates, se basa en la argumentación discursiva, pero haciendola más ágil, más penetrante, más sincera. Su método es el dialogo, dialogo que entre personas sinceramente interesadas en desentrañar el problema que se examina, en precisar sus terminos, en aclarar sus equívocos, siempre dispuestas a cambiar las conclusiones si se descubren.

El método Socrático es un método de dialéctica o demostración lógica para la indagación o búsqueda de nuevas ideas, conceptos o prismas subyacentes en la información. Este método fue aplicado ampliamente para la examinación de los conceptos morales claves. Fue descrito por Platón en los diálogos Socráticos. Por esto, Sócrates es habitualmente reconocido como el padre de la ética occidental o filosofía moral.  Este método se le acredita a Sócrates, quien empezó a engarzarse en dichos debates con sus compañeros atenienses después de una visita al oráculo de Delfos. La práctica implica efectuar una serie de preguntas alrededor de un tema o idea central, y responder las otras preguntas que aparezcan. Normalmente, este método se usa para defender un punto de vista en contra de otra posición.

Un diálogo socrático puede ser entre dos personas cuando éstas buscan la respuesta a una pregunta si ésta la admite mediante su propio esfuerzo de reflexión y razonamiento. Se empieza preguntando con todo tipo de preguntas hasta que los detalles del ejemplo son evidenciados para ser luego usados como plataforma para alcanzar valoraciones más generales.

El Juicio.

Sócrates sufrió sin embargo la desconfianza de muchos de sus contemporáneos, a los que les disgustaba la nueva postura que tomó frente al Estado Ateniense y la religión establecida, principalmente en contra de las creencias metafísicas de Sócrates que planteaban una existencia etérea sin el consentimiento de ningún Dios como figura explícita. Fue acusado en el 399 a.C. De despreciar a los Dioses y corromper la moral de la juventud, alejándola de los principios de la democracia.

La figura de Sócrates: significado de su condena.
Su pasión por la discusión hizo que se le acercasen personas de toda edad, condición y profesión, su enseñanza fue rica consecuencias políticas.
Algunos escritores presentan a Sócrates como un hombre tosco e inculto, era muy instruido y estaba muy mal al día sobre todos los problemas.
No escribió libro alguno, pero supo impartir una enseñanza oral excepcionalmente eficaz. Y por eso se convirtió en el centro de la crisis político-cultural; para aclarar la condena de Sócrates, la especial situación política se produjo en Atenas a fines del siglo V. fin de la guerra Peloponeso, con la definitiva derrota de Atenas.
El gobierno democrático fue reemplazado por un gobierno oligárquico compuesto por treinta aristócratas atenienses favorables al ocupante. El gobierno de los treinta tiranos dominó durante cerca de ocho meses, llevando la desgracia a la población con venganzas, rapiñas, confiscaciones. Finalmente un grupo valiente de exiliados guiados por Trasíbulo liberó hábilmente Atenas y pudo instaurar un nuevo gobierno de moderna democracia (403 a.C).

Muerte.
El envenenamiento por  cicuta era un método empleado habitualmente por los riegos para ejecutar las sentencias de pena de muerte. 
Sócrates fue juzgado y declarado culpable, cumplió esta pena en el año 399 a.C.
Murióa los 70 años de edad aceptando serenamente esta condena, método elegido por untribunal que le juzgó por no reconocer a los Dioses Atenienses y corromper a la juventud. Según relata Platón en la Apología que dejó de su maestro, éste pudo haber eludido la condena, gracias a los amigos que aún conservaba, peroprefirió acatarla y morir. 
A su muerte surgen las escuelas Socráticas, la Academia Platónica, las Menores, dos de Moral y dos de Dialéctica, que tuvieron en común la búsqueda de la virtud a través del conocimiento de lo bueno.

 Las Escuelas Socráticas. Platón. 
Muerto Sócrates, sus discípulos sintieron profundamente que debían reunirse en comunidad de espíritus libres y fuertes, capaces de mantener viva la gran verdad de la enseñanza socrática. Pero no tardó en surgir un profundo disentimiento sobre la interpretación de esta herencia y de sus posibles desarrollos. Este disentimiento filosófico, en el que intervenían profundas rivalidades personales, fue la causa de la inmediata escisión de las varias escuelas socráticas y de la áspera lucha que se trabó entre ellas.
El choque más fuerte tuvo lugar entre Antístenes y Platón. Antístenes había sido el alumno de Gorgias antes de entrar (a una edad bastante madura) en el círculo socrático. Apenas entro, se convirtió en uno de los seguidores más devotos y entusiastas, y también más autorizados, aunque no fuera bien recibido por los jóvenes aristócratas reunidos hacía tiempo alrededor de Sócrates, por su carácter un tanto vulgar. Hasta lo llamaban <<semibárbaro>> porque su madre provenía de Tracia.
Casi todos los otros discípulos se apresuraron por el contrario a abandonar la ciudad. Muchos se retiraron a Megara: entre estos estaba también Platón.
Transcurrido poco tiempo, Antístenes abrió en la misma Atenas, desafiando la ira de todos aquellos que habían sido enemigos de Sócrates y que habían participado en su condena. Pero más grave fue la reacción de los condicípulos lejanos, los que nunca habían estado dispuestos a aceptarlo como jefe de escuela.
 Se formaron otras escuelas que poco a poco fueron adquiriendo caracteres cada vez más precisos, y la de atenienses ya no fue <<la>> escuela socrática, sino <<una>> de las escuelas socráticas.
De ellas ¿Cuál fue la auténtica heredera de Sócrates? Hoy estamos acostumbrados a contestar, con seguridad aún excesiva, que el verdadero discípulo de Sócrates fue Platón. Lo cierto, no obstante, es que los griegos del siglo IV no debían de pensar así, aunque la mayor parte de ellos pensó, muy probablemente, que Platón era un desertor del socratismo, por haber introducido en él algunas exigencias del todo ajenas a la auténtica enseñanza del desaparecido


PLATÓN.

1.- VIDA Y OBRAS DE PLATÓN.
Platón fue un Filosofo Griego seguidor de Socrates y maestro de Aristóteles. Nació en Atenas hacía 428 - 427, en una familia noble y rica. De muy joven compuso poesía, que más tarde quiso destruir. Iniciadoen la filosofía al círculo de Sócrates y en él permaneció hasta la muerte del maestro.
Visitó Cirene, donde trabó conocimiento con el insigne matemático Teodoro; luego Tarento, donde se hizo amigo del pitagórico Arquitas, pero los viajes que tuvieron mayor peso en la vida de Platón fueron los tres viajes que realizo a Siracusa, era una de las ciudades más importantes del Mediterráneo tanto por su posición estratégica como por su riqueza y civilización.
Gobernaba el tirano Dionisio el Viejo, con la colaboración de su cuñado Dión, un hombre bastante culto y amante de la filosofía, tenía una gran admiracón por Platón y esperaba poderlo utilizar en la dirección política de la ciudad.
Platón cayó en desgracia ante Dionisio, fue expulsado de la ciudad y desembarcado en Egina, allí lo vendieron como esclavo y sólo por intervención de amigos que lo rescataron pudo volver a su patria. 
Al regresar a Atenas en el 387 Platón fundó una escuela en el parque de Héroe Academo, la Academia fue uno de los máximos centros culturales de la antigüedad, allí paso Platón el resto de su vida, murió en 347  a la edad de 81 años, se sabe que “Las Leyes” fueron el ultimo dialogo escrito antes de su muerte.
En general suelen reunirse los diálogos de Platón en varios grupos, según pertenezcan a los primero años de su actividad literaria, a la madurez, cuando creó y desarrolló la llamada “teoría de las ideas” o al último periodo, cuando sintió la urgencia de defender su propia concepción contra algunos ataques de origen eleático-megárico.
1° grupo: Apología Critón, Eutifrón, Ión, Hipias mayor y menor, Laques, el primer libro de La República, Protágoras.  
2° grupo: Menón, Gorgias, Cratilo, El banquete, Fedro, Fedón y La República.
3° grupo: Teeteto, Parménides, El sofista, El político, Filebo, Timeo y Las Leyes. 
En general, el protagonista principal es Sócrates; sólo en los ultimos diálogos éste asume una parte cada vez más secundaria o desaparece, sin más.

2.- CÍNICOS, MEGÁRICOS Y CIRENAICOS.
La cínica, la megárica y la cirenaica. Sólo la megárica mantuvo durante varios años las relaciones amistosas, casi amistosas con platón. Las tres tuvieron en común sólo una cosa: la aversión radical y al platonismo.
La escuela cínica los representantes fueron Antístenes y Diógenes de Sínope, desarrollo de la dialéctica socrática en sentido prevalentemente erístico (o sea dirigido a la disputa por la disputa), los cínicos fueron extremados defensores de la autarquía y de la autonomía, entendiendo la libertad socrática no sólo como liberación del hombre  de los instintos, sino también de las leyes civiles, que constituyen para él lazos artificiosos e innaturales. Esto se redujeron a vivir (como perros) este provenía no del termino perro si no del lugar donde acostumbraban a reunirse.
La escuela megárica: Euclides de megara, discípulo de Sócrates y Estilpón, el carácter erístico de la dialéctica, trató de sintetizar con la enseñanza de Sócrates: Uno con el bien y resolvió en él todos los conceptos morales, tan fuerte como para lograr difundir sus propias concepciones dentro de la misma escuela de Platón y fue este peligroso el que empujó a Platón a una decidida defensa de la positividad del no ser y de lo múltiple.

La escuela cirenaica: Fundada por Aristipo, cercana a Protágoras , no cree en la posibilidad de un conocimiento absoluto de la realidad, sólo las sensaciones son veraces, mientras que los objetos que producen las sensaciones del bien, reduce el bien al placer. La libertad interior como alegre participación en los bienes de la vida, o sea, sereno goce del placer. 

3.- CONOCIMIENTO SENSIBLE Y CONOCIMIENTO RACIONAL: EN LA FILOSOFIA DE PLATÓN: LA TEORÍA DE LAS IDEAS.
El conocimiento sensible no puede, según Platón, procuramos más que resultados provisorios, diferentes de un individuo a otro, privados de toda validez fuera de las circunstancias particulares en las que fueron obtenidos. Quien desee referirse únicamente a lo sensible nunca podrá alcanzar un conocimiento único, universalmente válido; sobre cada argumento podrá hacer discursos diferentes, todos igualmente aceptables. Si el hombre se recoge en sí mismo buscando en su propia interioridad la plena conciencia que ningún conocimiento puede darle, entonces efectivamente encuentra algo seguro. Encuentra una certidumbre racional absoluta.

La contraposición entre racionalidad y sensibilidad. Mientras los sentidos pongan delante de nosotros un continuo fluir de percepciones, diferentes de un individuo a otro y aun en el mismo individuo en momentos distintos. 

4.- EL MÉTODO MAYÉUTICO EN LA INTERPRETACIÓN DE PLATÓN.
El mundo de las ideas y el de las sombras, un saber dogmático e ilusorio, y la del sabio, que tiende en cambio a una conciencia cada vez más crítica y alcanza, para Platón se trata de dos mundos separados e irreductibles.
En esta situación, ésta es la tarea de fundamental importancia que Platón atribuye al filósofo, llevarnos al mundo de las ideas.
Platón en cambio lo interpreta como dirigido a conducir al discípulo a encontrar en sí las verdades racionales contrapuestas a las apariencias de los sentidos. 

LA ALEGORÍA DEL SOL.

Platón nos describe una idea sobre el mundo,existen diferentes cosas como las plantas, los animales, el hombre y sus creaciones culturales; sin embargo, no sería posible observarlas  y comprenderlas, si no existiera el sol que las alumbra, le da vida a la naturaleza. De la misma forma que la Luz nos permite ver las cosas materiales, el pensamiento nos permite contemplar las ideas de las cosas.
El alma humana busca aquello que es el fundamento de las cosas, ya que tienen las mismas cualidades como inmortalidad e inmaterialidad; en cambio, si miramos el mundo de las cosas materiales solo encontraremos transformaciones y contingencia, esta última entendida como hecho de que no sabemos cuando van a cambiar o devenir las cosas.
<<ESTE ES EL RECORRIDO DEL ALMA PARA CONOCER LA VERDAD, COMIENZA CONTEMPLANDO IMÁGENES SENSIBLES Y PERSIGUE ENCONTRAR SU FUNDAMENTO>>.[1] 

LA ALEGORÍA DE LA LINEA.

En el libro IV de La República, en a parte final, Platón establece los distintos tipos de seres que hay y sus respectivos grados de conocimineto. Nos describe una linea dividida en cuatro segmentos, que no son Homogeneos, al contrario van del más pequeño al más grande. <<Los dos segmentos más grandes conforman el mundo inteligible y los dos más pequeños constituyen el mundo sensible.>>[2] El segmento más grande, en el mundo inteligible, representa las ideas o moldes de las cosas que existen, el cual simboliza los seres matemáticos, como los numeros y las figuras geom[etricas. A su vez, los entes matemáticos constituyen la razón de las cosas del mundo, esto ya en plano sensible; cada cosa que existe está hecha con figuras geométricas y además podemos enumerarlas. Las cosas materiales soportan o justifican las imagenes y sombras que se desprenden de ellas. El tamaño de los segmentos simboliza el grado de ser de las cosas representadas en este mito.
Estos distintos grados de seres, que van desde el más efímero hasta el eterno, también plantean diferentes tipos de saber. De manera general, al mundo de las ideas o de lo intangible le corresponde la ciencia o pensamiento cientifico, y al mundo sensible le corresponde la mera opinión.

5.- DE LA REMINISCENCIA DE LA INMORTALIDAD.
El pitagorismo en breve llevara a nuestro filósofo a una mentalidad religiosa, que está justo en las antípodas de la de Sócrates.
Reconocido que el alma no está indisolublemente ligada a un cuerpo particular, de tal modo que no hay razón por la cual deba morir con el
La resolución de la dificultad nos lleva directamente del pitagorismo a la teoría de las ideas: el alma, al ser capaz de conocer las ideas, participa de su misma naturaleza y por lo tanto es inmortal como lo son las ideas.

EL MITO DE LA CAVERNA.
Este celebre pasaje del libro VII de la república de platón muestra dos aspectos de las alegorías anteriores: la idea de un fundamento de la realidad y los distintos tipos o grados de ser y conocer. No obstante, también describe el proceso que precede una persona que quiere dejar la ignorancia y caminar a la verdad, por el mero amor de la sabiduría.
La narración comienza cuando Sócrates le dice a Glaucón que la búsqueda de la sabiduría consiste en utilizar la facultad natural del alma al perseguir la verdad. Entonces Sócrates le pide que imagine una caverna en la que en el fondo se encuentran unas personas atadas desde niños, y que sólo observan imágenes o sombras proyectadas en una pared. Por encima de ellos, hay un camino en el que pasan hombres cargando objetos físicos que provocan las sombras; por supuesto, tras el camino hay una fogata que posibilita la proyección de las sombras.

La experiencia que pasa el individuo que logra romper sus cadenas y conocer el verdadero mundo, va desde la conjetura de las sombras; pasa por la creencia de los objetos físicos que ve al escalar la caverna; cuando logra salir y mira las cosas, puede captar las formas geométricas verdaderas de aquellas figurillas que proyectaban las sombras, y al contemplar que todo está posibilitado por la luz del sol, puede conocer el verdadero fundamento del todo.

6.- MOTIVOS RELIGIOSOS DE LA FILOSOFÍA PLATÓNICA.
El aliento religioso de la filosofía platónica ya es bien evidente, y por lo tanto se comprende sin dificultad por que fue acogida con entusiasmo por muchos de los más elevados espíritus cristianos.
Platón no disponía de una gran y bien sistematizada tradición religiosa en la cual encuadrar la propia concepción filosófica, es como le sucederá, varios siglos más tarde, a los cristianos que retomaron su pensamiento.
Otros intérpretes han identificado a Dios con la idea del bien, al que platón reconoce de manera indiscutible el primer puesto dentro de la jerarquía del mundo de las ideas.
                                                           
7.- EL ARTE.   
Elevarse con el alma de las aparentes vanidades de la vida terrena a la eterna e inmutable realidad de las ideas: en esto consiste la enseñanza fundamental del platonismo, que sobre todo doctrina moral. Y toda distracción que fascine el alma con las imágenes falaces del sentido y las pasiones que derivan de ellas debe condenarse: los amores y el ansia de goce, como las ambiciones y la sed de riquezas; y también el arte.
En contra de ella platón defendió con admirable energía la posibilidad de lo múltiple y, sacando todas las consecuencias lógicas de esta defensa, llego a sostener la posibilidad del mismo ser. Una idea, en efecto al ser diferente de las otras, realiza en alguna medida al no ser de las otras; ¿con que derecho podemos entonces negarnos a admitir que <<el no ser>> es?
La vitalidad de la filosofía se identifica con la capacidad de renovarse.

8.- LA POLÍTICA.

La teoría de las ideas permite a Platón condenar, en nombre del estado perfecto, a todos los estados imperfectos de los que elmundo terreno nos ofrece los más variados ejemplos. Estos hunden las raíces en su intrinseca imperfección al considerar sólo la parte extrinseca y parecedera del hombre,dejando de lado lo que en él hay de superior y eterno. Platón refleja su profunda desconfianza frente a las formas asumidas por la vida organizada  de su siglo,  formas tales  como para desalentar toda intervención del hombre culto en la vida del estado.
El pivote de esta acción sigue siendo de caracter Sócratico, se trata de educar a los hombres para que sólo si alcanzan una plena conciencia de la realidad puedan construir un Estado perfecto. Se trata de educar a los regidores del Estado, de llevarlos a conocimiento del mundo de las ideas, sólo así podrán comprender en qué consiste la verdadera felicidad del ciudadano y organizar el Estado de manera que pueda procurársela.
Del Diálogo de La República se refleja la concepción del viejo partido Aristocrático al que pertenecía Platón Es una estructura basada en la más rígida distinción de clases: abajo la clase de los trabajadores y comerciantes, dedicada a la producción de riqezas; encima de ella, las clases de los guerreros y la de los filosofos-magistrados, que tienen la función de defender y dirigir el estado.

POLITEIA.
Platón, en la Politeia o la República, establece los elementos esenciales de su pensamiento filosófico. Cabe mencionar que en la época de Platón, la filosofía aún no logra desprenderse del todo del relato mítico, recordemos que los Filósofos echan mano del lenguaje mítico y político para iniciar la reflexón filosófica. 

9.- RELACIONES ENTRE LO PARTICULAR Y LO UNIVERSAL.
Los cuatro grados del conocimiento.
Ya hemos dicho que la idea representa lo universal, lo absoluto, en contraposición con la particularidad y contingencia de los objetos del conocimiento sensible.
Desde esta concepción, ¿Cuáles son las relaciones que se admiten entre lo particular y lo universal? Se admiten dos: mímesis y métexis.      La primera tiene lugar en cuanto el objeto particular imita la idea, asumiéndola como su modelo. La segunda, en cuanto el objeto particular participa de la esencia de la idea.
Platón admitía cuatro grados de conocimiento, dos inferiores: la sensación y la opinión; y dos superiores: la razón y el intelecto.
Los dos primeros se basan en sentidos y dan lugar a lo siguiente: la sensación, a las puras y simples imágenes de los sentidos: la opinión, a la creencia, o sea, al conocimiento.
Los dos grados superiores realizan ambos el distanciamiento de los sentidos.
El tercer grado, la razón, no obstante, aún tiene presentes las imágenes de los objetos, aunque no contemple esos objetos en ellos mismos sino en sus relaciones matemáticas.
El cuarto grado de conocimiento se produce en la dialéctica, que para Platón es la ciencia filosófica por excelencia. Presupone la ruptura de las cadenas que nos tenían atados dentro de la caverna y nos coloca frente a los objetos reales que están fuera de ella.


10.- LA AUTOCRÍTICA DE PLATÓN.

Hemos señalado que según el autor existe una especie de subordinación general de las ideas a la idea del Bien, que en cierta medida representa el fin al que tiende todo el universo. Pero resulta claro que esta subordinación o termina por absorber todas las ideas en la del Bien o debe admitir una distinción rea entre ellas; y esta subordinación no puede subsistir si no se da alguna relación entre las ideas diferente de sus subordinación común a la idea del Bien. 
Este problema, aparentemente muy abstracto, nos coloca frente a una gravísima dificultad del pensamiento platónico. Para distinguir una idea de otra, admitimos entre ellas relaciones análogas a las que subsisten entre los correspondientes objetos concretos, caemos en el peligro de delinear el mundo de las ideas sobre el modelo del mundo empírico; o sea, de invertir la relación entre los dos mundos, haciendo de las ideas las copias de los objetos empíricos y no viceversa. Si nos negamos a actuar de esta manera, caemos en peligro de no lograr encontrar ya una efectiva distinción entre las ideas y, por lo tanto, concebir el mundo de las ideas como un mundo de un único ser.
Los esfuerzos de Platón para resolver la antinomia son verdaderamente maravillosos; constituyen una de las partes más profundas de su pensamiento filosófico. A veces recurre a la diairesis, o subdivisión de las ideas más generales en varias ideas de menor generalidad; otras, recurre a las relaciones de tipo numérico, bajo la evidente influencia de la orientación pitagórica.
Platón defendió con admirable energía la positividad de lo múltiple y, sacando todas las consecuencias lógicas de esta defensa, llego a sostener la positividad del mismo no ser.
Una vez reconocida la positividad del no ser en general, este reconocimiento nos obligará a reconocer una cierta positividad también del mundo empírico y finalmente del mismo conocimiento opinable que, aun no siendo conocimiento del ser, puede contener gérmenes de verdad.
La vitalidad de la filosofía se identifica con su capacidad para renovarse.



11.-CARACTERES Y FUNCIONES DE LA MATEMÁTICA.
Platón reconoce la importancia de la matemática relacionada con el tercer grado, pero afirma con mucha claridad que quiere referirse sólo a la referencia de los números y a la ciencia de las figuras entendidas en su pureza conceptual, y no al grupo de reglas practicas usadas por contables y mensuradores de áreas, volúmenes y longitudes. La matemática puede cumplir la nobilísima función de <<sacar el alma de lo que deviene para llevarla a lo que es>> sólo en cuanto se la estudie como ciencia pura, o sea, como ciencia que se desarrolla sobre la base de rigurosas consideraciones lógicas que operan con conceptos exactamente definidos, sin ninguna apelación a las correspondientes nociones empíricas.
Es indudable que con este reconocimiento Platón dio verdadero impulso a los esfuerzos de los especialistas para llevar a un nivel de admirable pureza el estudio de los números y de las figuras. Su influencia en todas las generaciones posteriores de matemáticos ha sido profunda.

Realmente ha sido una contribución positiva, aunque no privada de peligrosas consecuencias, tanto por la fractura tan neta que se produjo entre matemática y técnica como por la ilusión, creada por tal fractura, de que la matemática pueda alcanzar entidades absolutas. 

FILOSOFO REY.
El individuo que conoce la verdad quiere que todos vivan conforme a ella. Platón establece que el filósofo es aquel que puede conocer la verdad y también es capaz de llevarla a los demás.
En el estado ideal de Platón, el filósofo es aquel que debe gobernar: el gobierno de una ciudad debe estar conforme a la verdad, y el filósofo es el único capaz de conocer.
También Platón propone una educación especial para los filósofos y los otros integrantes del estado que son los artesanos y soldados. Los artesanos tienen como tarea producir, los soldados se encargan de vigilar y los filósofos, de gobernar. <<Cabe mencionar que los únicos seres humanos que pueden ser filósofos son los hombres, las mujeres solo pueden ser artesanos o soldados.>>3] En este estado no hay matrimonios y a los hijos los cuidan todos. Tampoco existen artistas, pues ellos solo hacen copias de lo que es verdadero, las ideas; en este sentido, la actividad del arte es falsear lo verdadero.


GRUPO: 6°"K"
INTEGRANTES:
Alexander Carrillo.
Valeria Guardado.
Cindy Ridríguez.
Josue Rodríguez.


[1] Martha Vanessa Salas del Ángel y otros, Antología de Filosofía, compañía editorial nueva imagen, p. 62. 
[2] Ibid., p. 63.
[3] Ibid., p. 70.